EL RIO GANGES
El río Ganges es un gran río
del norte de la India y uno de los lugares más sagrados
que se conocen. Nace con el nombre de Bhagirathi desde el
glaciar Gangotri en el Himalaya, uniéndose al Alaknanda
cerca de Deoprayag para formar el Ganges.
Las aguas del gran y caudaloso río
Ganges son para los hindúes las aguas más sagrada
y puras del mundo. En el hinduismo, el río Ganges está
personificado bajo la forma de una diosa: Maa Ganga (madre
Ganga). Según la leyenda, esta diosa era la madrastra
de Karttikeya, hijo de Shiva y Parvati.
Siguiendo las costumbres religiosas hinduistas,
peregrinos de todo el país realizan largos viajes para
llegan a purificarse en el Ganges, bañándose
en él o realizando oraciones. Los devotos creen que
el río sirve para expirar todo pecado y es costumbre
que depositen las cenizas o el cuerpo del muerto para evitar
el ciclo de las reencarnaciones al difunto y así el
alma es llevada al paraíso o Nirvana.
A lo largo del río, encontramos numerosos
lugares sagrados para los hindúes. De estos cabe destacar
las ciudades de Benarés, el lugar más visitado
entre los destinos religiosos que están a la orilla
del Ganges en la India y Haridwar, ubicado al pie de la colina
de las Himalayas, donde se puede participar en el Aarti (la
ceremonia religiosa en la cual se reza y se ofrece regalos
al dios ante una llama) que tiene lugar en las orillas del
Ganges.
La celebración más sagrada
es la Kumbh Mela, un festival que tiene lugar cada doce años
durante 42 días en Allahabad, en la confluencia de
los ríos Ganges, Yamuna y el mítico río
subterráneo Saraswati.
Según la mitología, el dios
Brahma creó el río Ganges a partir del sudor
que recogió del pie de Vishnu. Años más
tarde, un rey de nombre Sagar, tuvo de forma mágica
600 hijos. Un día, el rey realizaba un ritual para
el dios del reino en el que participaba un caballo. El dios
Indra, celoso, robó el caballo y Sagar envió
a todos sus hijos alrededor de la tierra para encontrar al
animal. Las almas de los hijos de Sagar vagaron como fantasmas
hasta que terminara por completo el ritual que su padre había
iniciado. Uno de los descendientes de Sagar, Bhagiratha, rogó
al dios Brahma que permitiera a la diosa Ganga regresar a
la tierra y se llevara las cenizas de los difuntos hasta el
cielo. Brahma ordenó que la diosa regresara desde el
inframundo. Pero Ganga consideró que esta tarea era
un insulto para su inteligencia y decidió destruir
la tierra por completo. Bhagiratha, asustado, rogó
a Shiva que detuviera el descenso de la diosa.
Ganga cayó de forma arrogante sobre
la cabeza de Shiva, y ésta la atrapó entre sus
cabellos y la convirtió en pequeños riachuelos.
Mientras la diosa Ganga regresaba al inframundo fue creando
diversos arroyos en la tierra que servirían para purificar
a las almas infortunadas que la habitaban.