ASIA/TIERRA SANTA - Mensaje del alcalde
de Belén: difícil situación económica
y social en la ciudad dónde nació Jesús.
Belén (Agencia Fides) - Cuando se
acerca la Navidad, Belén vive "uno de los períodos
más difíciles de su historia", dice en
su usual mensaje navideño el alcalde Victor Batarseh,
difundido por los mass-media. El muro de separación,
erigido por Israel, ha creado muchos problemas a la ciudad,
impidiendo el enlace con Jerusalén y con otras áreas
circunstantes, aislando a los trabajadores, confiscando de
hecho 280 hectáreas de terreno cultivable, y transformando
la ciudad "en una gran prisión”, se lamenta
el primer ciudadano.
"La entrada de turistas y peregrinos
- dice el alcalde - se ha reducido notablemente y ha hecho
mucho más difícil las medidas de seguridad impuestas
por Israel en el puesto de control de para el acceso hacia
nuestra ciudad. Generalmente, al acercarse la Navidad, Belén
se llena de gente. Sin embargo, hoy la ciudad está
en calma, bajo la sombra de ese muro”.
"Muchos campesinos palestinos - recuerda
Batarseh - no tienen acceso a los mercados para vender los
productos agrícolas que producen. El paro ha subido
en Belén a la cifra insostenible del 65%". Y la
crisis financiera no permite al municipio de Belén
pagar los sueldos a los propios dependientes desde hace tres
meses.
En tiempos recientes, muchos cristianos que
vivían en los territorios palestinos han decidido abandonar
la zona, por las difíciles condiciones de vida. La
población de Belén, era en el pasado predominantemente
cristiana, mientras que hoy es en su mayoría islámica.
"Pero es toda la población la que sufre",
sin distinción de religión, subraya el alcalde.
“Pedimos que pueda resplandecer una vez más la
estrella sobre Belén”, concluye.
También los Frailes Franciscanos del
Tierra Santa piden una ayuda a todos fieles del mundo para
"salvar Belén", señalando problemas
y dificultades de la población local, pero también
para los frailes, religiosos y todos los peregrinos. Los franciscanos
señalan que en 1965 los cristianos eran el 65% de la
población, mientras que hoy son menos del 12%. En los
últimos años otros 3.000 cristianos han abandonado
la ciudad por falta de perspectivas. Los frailes están
tratando de hacer lo posible para retenerlos, pero la situación
económica y social es grave y lleva a la emigración.
Se están poniendo en marcha iniciativas de solidaridad
para Belén en todo el mundo para ayudar a la comunidad
católica que todavía vive en la ciudad.
(PA) (Agencia Fides 13/12/2006 Fuente: Fides.org
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